Áreas Prioritarias
Prioridades estratégicas de investigación
Los retos a los que se enfrenta el iARCUS deben abordarse de forma interdisciplinar, aprovechando nuestras capacidades, pero también evolucionando tecnológicamente y promoviendo la colaboración con otros centros, a fin de potenciar las posibilidades de conseguir los objetivos que nos formulamos.
Por ello, iARCUS tiene las siguientes Prioridades Estratégicas en I+D+I:
PE1: Mejora de la producción sostenible de animales acuáticos
La acuicultura es una actividad esencial para alimentar a la humanidad, en constante evolución para ser más respetuosa con el medio ambiente y con el bienestar de los animales. En esta línea de trabajo buscamos reducir el uso de antibióticos y productos químicos en los cultivos, desarrollar nuevas vacunas y herramientas de diagnóstico y mejorar las condiciones de vida de los animales acuáticos. Queremos también acercar a la sociedad una imagen real y rigurosa de lo que es la acuicultura, desmontando mitos y fomentando una actividad más transparente y responsable.
PE2: Vigilancia de la calidad química y microbiana del medio acuático natural, y su interacción con la salud humana y animal
El agua que nos rodea es un indicador de nuestra salud colectiva. En esta área estudiamos los contaminantes químicos y los microorganismos presentes en las aguas de nuestro entorno, y cómo afectan tanto a la fauna acuática como a las personas. Además, analizamos las aguas residuales como fuente de información sobre el estado sanitario de la población, ya que permiten detectar, por ejemplo, la circulación de virus o el consumo de determinadas sustancias. Queremos también implicar a la ciudadanía, habilitando herramientas para que cualquier persona pueda notificar vertidos o acceder a información actualizada sobre el estado de nuestro medio acuático.
PE3: Calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria de los productos de acuicultura y otros alimentos
Cuando consumimos un producto del mar, tenemos derecho a saber qué es, de dónde viene y qué garantías sanitarias ofrece. En esta línea desarrollamos tecnologías para verificar el origen y la autenticidad de los alimentos, evaluar su estado de frescura y garantizar que son seguros para el consumidor. Trabajamos también para reducir los riesgos asociados a la presencia de bacterias resistentes a antibióticos y otros agentes potencialmente perjudiciales en los productos acuícolas, contribuyendo así a mejorar la seguridad alimentaria de todos.
PE4: Peces como modelos animales: herramientas biomédicas y biomarcadores de salud animal y ambiental
Los peces modelo son valiosas herramientas científicas. Muchos procesos biológicos fundamentales, como el desarrollo de los órganos y el envejecimiento, son muy similares en los peces y en los humanos. Por eso los empleamos como modelos de investigación biomédica, para estudiar enfermedades y buscar nuevos tratamientos, pero también como indicadores del estado del medio ambiente, ya que nos ayudan a detectar los efectos de la contaminación y del cambio climático sobre los ecosistemas acuáticos.
PE5: Desarrollo y aplicación de metodologías analíticas
La buena ciencia requiere buenas herramientas. En esta área trabajamos en el diseño y la mejora de técnicas avanzadas de análisis y diagnóstico: desde métodos para detectar enfermedades o contaminantes, hasta tecnologías genómicas, cromatografía o espectrometría de masas. Estas capacidades analíticas no solo sustentan el resto de nuestras líneas de investigación, sino que también nos permiten ofrecer servicios especializados a sectores como el acuícola o el farmacéutico, facilitando la transferencia de conocimiento entre la universidad y la industria.
PE Transversal: Educación en la resiliencia y en el conocimiento del medio
El conocimiento científico solo tiene todo su valor cuando se implementa y llega a la sociedad. Esta prioridad atraviesa todas las demás y refleja el compromiso del instituto con la educación ambiental y la pedagogía social. Queremos acercar la ciencia a la ciudadanía de forma accesible y rigurosa, fomentar una cultura de respeto y cuidado por el medio acuático, y contribuir a formar personas y comunidades más conscientes, críticas y preparadas para afrontar los retos ambientales del presente y del futuro.
